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    El 96 % de las víctimas de violencia sexual por sumisión química no comunica la agresión a servicios sanitarios o policiales

    • Comunicación Científica
    • |
    • 26 de octubre de 2026

    Entre las 583 personas que declararon haber sufrido VSFD, el 17,5 % nunca había contado lo ocurrido a nadie, el 78,2 % lo había comunicado exclusivamente a su entorno cercano y solo el 4,3 % lo había comunicado a algún servicio sanitario, psicológico, policial o judicial. En concreto, únicamente el 1,9 % había informado a instituciones policiales o judiciales.

    Uno de los resultados más relevantes del estudio, publicado en Frontiers in Public Health, es la diferencia en la comunicación a instituciones según la estrategia de agresión sexual empleada por el perpetrador. Mientras que el 34,2 % de las víctimas de sumisión química proactiva —aquella en la que el agresor administra de forma encubierta o forzada sustancias a la víctima— había comunicado la agresión a alguno de estos servicios, la proporción descendía hasta el 1,4 % cuando el agresor se había aprovechado del consumo voluntario de alcohol por parte de la víctima (sumisión química oportunista).

    Para explicar esta invisibilidad, los investigadores proponen un modelo conceptual en el que confluyen diversas barreras que pueden dificultar el reconocimiento de la agresión, su comunicación y la búsqueda de ayuda. Entre ellas destacan los mitos asociados a la sumisión química, las alteraciones de la memoria provocadas por las sustancias, la ausencia de lesiones físicas visibles y los estereotipos sexistas que pueden favorecer la culpabilización de las víctimas.

    “La interacción de estos factores podría contribuir a que las agresiones sexuales oportunistas permanezcan especialmente invisibilizadas. Por ello, resulta fundamental evitar cualquier juicio o cuestionamiento hacia las víctimas, favoreciendo un entorno de comprensión, apoyo y confianza que facilite la comunicación de lo sucedido y la búsqueda de ayuda”, destaca Pablo Prego, investigador del Departamento de Salud Pública de la UCM.

    Estos hallazgos, continúa Prego, ponen de manifiesto una importante paradoja: la modalidad de VSFD más frecuente en los contextos de ocio nocturno, la oportunista, es también la más invisibilizada, presentando los niveles más bajos de comunicación a los servicios de asistencia y a las autoridades.

    El problema no reside únicamente en la elevada frecuencia de estas agresiones, sino también en la extraordinaria invisibilidad institucional de su modalidad predominante, con importantes implicaciones para la atención a las víctimas, la vigilancia epidemiológica y la prevención de esta forma de violencia sexual.

    Una investigación anterior del mismo equipo, publicada en Public Health en 2024, encontró que el 48,4 % de las mujeres y el 27,0 % de los hombres de entre 18 y 35 años declaran haber sufrido al menos un episodio de VSFD mientras estaban de fiesta. Ese trabajo también puso de manifiesto el predominio de las agresiones sexuales oportunistas: entre las víctimas con información disponible sobre la modalidad de consumo, el 92,6 % declaró que el agresor se había aprovechado de los efectos de sustancias consumidas exclusivamente de forma voluntaria, principalmente alcohol, frente al 7,4 % que refirió algún tipo de consumo involuntario de sustancias.

    Reorientar campañas de prevención para minimizar el estigma

    La investigación ha sido desarrollada por un equipo de investigadores vinculados al Observatorio Universitario de Violencia Sexual Facilitada por Drogas (ObservaVSFD), una iniciativa de carácter interuniversitario en la que participan investigadores de la Universidad Complutense de Madrid y de la Universidad de Alcalá. El Observatorio desarrolla actividades de investigación, divulgación y prevención de esta forma de violencia sexual, con el objetivo de avanzar en su conocimiento científico, visibilizar su magnitud y contribuir al desarrollo de estrategias de prevención y atención a las víctimas.

    La muestra inicial de este estudio estuvo constituida por 1601 participantes, seleccionados mediante un procedimiento de muestreo por cuotas según sexo, grupo de edad y comunidad autónoma de residencia, con cobertura de las 17 comunidades autónomas. De ellos, 583 (36,4 %) declararon haber experimentado al menos una agresión sexual facilitada por alcohol u otras drogas durante o inmediatamente después de una actividad de fiesta u ocio nocturno.

    El cuestionario fue elaborado por un equipo interdisciplinar tomando como referencia instrumentos científicos previamente utilizados en investigaciones sobre violencia sexual. Se analizaron los patrones de comunicación correspondientes a la experiencia de victimización más reciente, así como su relación con diferentes características sociodemográficas y de la agresión, incluyendo su carácter invasivo, el número de agresores, la relación previa entre víctima y agresor y la estrategia utilizada para facilitar la agresión.

    Los resultados tienen implicaciones directas para la prevención de la violencia sexual, la atención sanitaria y psicológica a las víctimas, la formación de profesionales y el diseño de políticas públicas.

    Los investigadores destacan la necesidad de reorientar las campañas de prevención hacia una representación más completa de la VSFD, que incorpore la sumisión química oportunista. “Es muy importante dejar claro que no se debe, en ningún caso, estigmatizar ni responsabilizar a la víctima por la agresión sexual sufrida, aunque el agresor se haya aprovechado del consumo voluntario de sustancias por parte de aquella. La responsabilidad debe recaer únicamente sobre quien perpetra la agresión, no sobre quien la sufre”, recuerdan los autores.

    Referencia bibliográfica: Prego-Meleiro P, Sordo L, Meira-Pliego P, Pulido J, Montalvo G. (2026). “Breaking the silence on drug-facilitated sexual assault: disclosure patterns and barriers to reporting among young people in Spain”. Frontiers in Public Health. DOI: 10.3389/fpubh.2026.1924643

    La vigésima edición de ENISE, escenario para acercar la investigación al sector de la ciberseguridad

    • Promoción
    • |
    • 23 de octubre de 2026

    La oficina de transferencia de conocimiento ha participado en 20ENISE, celebrado los días 21, 22 y 23 de octubre en el palacio de congresos de León. El encuentro ha permitido establecer contacto con empresas especializadas en ciberseguridad y tecnologías de la información, así como identificar posibles vías de colaboración con los grupos de investigación de la universidad.

    La criptografía poscuántica, la inteligencia de amenazas y la protección de datos son algunos de los ámbitos en los que las empresas de ciberseguridad han encontrado puntos de conexión con la investigación de la UAH.

    Entre las empresas contactadas figuran Satec, multinacional española especializada en soluciones TIC, y Sarenet, operador de servicios de voz, datos, alojamiento y ciberseguridad para empresas. Ambas han mostrado interés en conocer las capacidades de investigación de la UAH y estudiar posibles colaboraciones en proyectos de I+D.

    También se han identificado posibles puntos de conexión con empresas que trabajan en ámbitos tecnológicos específicos. Es el caso de Secrets Vault, que desarrolla soluciones de autenticación y protección de datos basadas en criptografía poscuántica. 

    En ambos casos, se les facilitará información sobre los grupos y las líneas de investigación que puedan resultar afines a su actividad. Asimismo, se han detectado posibles áreas de interés común con empresas como Grupo CFI, en la relación entre ciberseguridad y normativa, y Formalize, especializada en software para el cumplimiento normativo, la gobernanza y la gestión de riesgos.

    Otros contactos han manifestado su interés en conocer mejor las capacidades de la Universidad y mantenerse informados sobre posibles oportunidades de colaboración.

    Tras los contactos mantenidos durante el encuentro, la OTC continuará trabajando en la identificación de los grupos de investigación cuyas capacidades se ajusten a las necesidades planteadas por las empresas. El objetivo es facilitar el contacto entre ambas partes y explorar posibilidades de colaboración en proyectos de I+D y otras iniciativas de transferencia de conocimiento.

    ¿Qué sería de la ciencia, y del mundo, sin ellas? Un concurso de fanzines propone a los estudiantes del Corredor del Henares buscar la respuesta

    • OTC
    • |
    • 13 de octubre de 2026

    ¿Cómo sería el mundo actual sin los descubrimientos y las aportaciones de las mujeres a la ciencia? Es el punto de partida del concurso de fanzines convocado por el Departamento de Química Orgánica y Química Inorgánica de la Universidad de Alcalá, con el respaldo del Instituto de Investigación Química Andrés Manuel del Río (IQAR) y de varios grupos y secciones de la Real Sociedad Española de Química (RSEQ).

    El objetivo de la convocatoria es triple: acercar la ciencia a los jóvenes a través de la creatividad, fomentar la reflexión sobre lo que aporta a la sociedad y dar visibilidad al papel de las mujeres en la construcción del conocimiento científico.

    El reto consiste en elegir a una científica, de cualquier época y de cualquier ámbito del conocimiento, y contar su historia en un fanzine. Los participantes deberán dar a conocer su trayectoria y su trabajo, explicar cómo ha contribuido su investigación a mejorar la sociedad e imaginar qué habría ocurrido sin sus descubrimientos. 

    Los requisitos de participación, las categorías, los premios y los criterios del jurado se pueden consultar en las bases. 

    Los trabajos pueden presentarse hasta el 20 de noviembre a través del formulario de inscripción y envío. El fallo del jurado se conocerá en diciembre, mes en el que también está prevista la entrega de premios.

    Las dudas sobre el concurso pueden resolverse escribiendo a angela.martins@uah.es.

    Del paper a la tía Obdulia: cómo pasar de los resultados de investigación a la actividad divulgativa 

    • Ferias y actividades
    • |
    • 2 de octubre de 2026

    Durante dos días, más de una treintena de profesores e investigadores de la UAH ha trabajado herramientas prácticas que les faciliten divulgar, o lo que es lo mismo, ser entendido correctamente por el mayor número de personas. En palabras de la ponente Lola Delgado: "el objetivo es que tu tía Obdulia sea capaz de entender tu investigación". 

    El “Curso práctico de comunicación y divulgación para el personal investigador” ha sido impartido por distintas profesionales de la plataforma The Conversation España, una plataforma editorial sin ánimo de lucro que pone a disposición de medios de comunicación y lectores artículos divulgativos y análisis escritos por la comunidad académica e investigadora.  

    Lorena Sánchez, editora de ciencia y tecnología, fue la encargada de abrir el curso. Durante su sesión, Divulgación de calidad, los participantes aprendieron los conceptos principales de una buena comunicación divulgativa: cómo conseguir la atención del público desde el inicio de la actividad, mantener su atención en los primeros minutos y conseguir que, al finalizar, recuerde lo aprendido. Para fijar los conceptos, Sánchez propuso un ejercicio práctico en el que los participantes tuvieron tres minutos para exponer su campo de investigación. Un ejercicio que derivó en el inicio de grandes propuestas divulgativas.  

    Tras el taller, fue el turno de Lola Delgado, editora de política y sociedad, que impartió una sesión en la que desgranó las claves para escribir un artículo de divulgación de éxito. Usando como ejemplo texto divulgativos editados, mostró a los asistentes cómo pasar del texto académico al divulgativo, es decir, del paper a la tía Obdulia.   

    El cierre del día corrió a cargo de Laura G. de Rivera con su propuesta: Fomentar el pensamiento crítico comunicando ciencia.  Basando su intervención en juegos teatrales, abordó cuestiones como qué hace científico un argumento, el papel de las fuentes o cómo aplicar el método científico a la propia comunicación.  

    La segunda jornada, dedicada a afianzar los recursos y herramientas, comenzó con Eva Catalán y su taller sobre el lenguaje propio de la divulgación científica.  La primera parte de la intervención profundizó en herramientas para la realización de artículos divulgativos. Como cierre propuso un ejercicio práctico en el que invitaba a los asistentes a la redacción de pequeñas pizas divulgativas. Como ocurriera en la primera jornada, los asistentes demostraros un gran talento de las herramientas aprendidas. 

    El broche final lo puso  Mónica Bonilla con una sesión que planteaba cómo generar un impacto real en la sociedad con una actividad divulgativa y cómo esta puede repercutir en el currículum del personal investigador. Unas claves finales que dieron un merecido cierre al primer curso formativo de divulgación impulsado desde la Unidad de Cultura Científica y de la Innovación (UCC+I) - OTC

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